AL BANCO CENTRAL EUROPEO
Entre los comunicados difundidos tras la última cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea está el anuncio de exigir a determinados bancos su “recapitalización” para alcanzar un porcentaje mayor de solvencia. Ese acuerdo se apoya en criterios establecidos por la Autoridad bancaria europea, que también ha emitido una nota informativa. Después de los bancos griegos se señala de manera especial a los bancos españoles, bancos realmente importantes por su volumen de negocio y expansión internacional, porque se les impone unas mayores exigencias de conseguir recursos económicos que no concurren en otras entidades financieras europeas. La justificación dada desde la Autoridad bancaria es el posible “descuento” de la deuda pública española, un recurso que siempre ha sido calificado como seguro. Tan es así que ha computado como activo sin riesgo en los criterios de contabilidad y se ha fomentado su adquisición por todos los Gobiernos.
Por el contrario, no ha atendido la Autoridad bancaria al problema del patrimonio inmobiliario de muchas entidades financieras españolas. Es más, no se comprende cómo otros bancos europeos, con importantes inversiones en deuda pública griega o en otros activos calificados por los analistas de “tóxicos” no se tengan en cuenta en esas exigencias de mayor solvencia. Y lo que más extraña es el diferente trato que tienen las plusvalías obtenidas en el extranjero. No se computan del mismo modo a los bancos alemanes y franceses que a los españoles.
Por ello pregunto al Banco central europeo:
1.- ¿Cuál ha sido el criterio para “descontar” el valor la deuda pública española y no considerar otros bienes cuya valoración sí es problemática?
2.- ¿Por qué se ha agraviado a los bancos españoles frente a otras entidades financieras europeas a la hora de valorar los activos de riesgo? ¿Y por qué se computan de manera distinta las plusvalías obtenidas en otros países?
3.- ¿No comprende el Banco central o la Autoridad bancaria que actuando de manera arbitraria, al valorar de manera tan sorprendente los activos y las plusvalías, pone en riesgo la confianza de los ciudadanos y de las empresas en las instituciones comunitarias?
En Bruselas, 10 de noviembre de 2011.
Fdo. Francisco Sosa Wagner