Francisco Sosa Wagner ha apoyado en Sesión Plenaria la introducción de una serie de normas, más estrictas que las vigentes hasta ahora, con el fin de garantizar la recuperación de las poblaciones de atún rojo en las zonas del Atlántico Oriental y del Mediterráneo. Una reducción del total admisible de capturas, y un gran refuerzo de las medidas de control, los dos grandes objetivos.
Pese a que las capturas de atún rojo se redujeron en los años 2008 y 2009, desde la década de los 90, este tipo de pesca ha sufrido en la Unión Europea un dramático aumento con vistas a satisfacer la demanda del mercado japonés. Las 32.000 toneladas de atún comercializadas en 2010, siendo el límite de capturas 13.500, revelan una cierta falta de control en el sector, lo cual ha propiciado este aumento incontrolado que está reduciendo considerablemente la biomasa de la zona.
"La mortalidad por pesca es demasiado elevada y la biomasa demasiado escasa para concordar con los objetivos de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico", expone el informe que se ha aprobado e Estrasburgo.
Una reducción del límite de capturas de 13.500 toneladas a 12.900, así como un aumento de las medidas de control, han sido las principales propuestas que ha presentado el Pleno de eurodiputados. El objetivo: recuperar, poco a poco, las poblaciones de atún rojo y su ciclo de vida natural en las zonas que corresponden a la Unión Europea.