Estoy muy contento por la noticia que ha publicado elmundo.es sobre lo que piensa Esperanza Aguirre acerca de la imputación de su candidato a la alcaldía de Las Rozas para las próximas elecciones municipales. Mi primera reacción, no obstante, ha sido de indignación y estupor. Poco después, me he alegrado de que nuestra presidenta se nos muestre tal cual es en su escala de valores. Es de agradecer que se exprese siempre con tanta claridad, aunque no nos guste nada lo que ha dicho.
Desde el nombramiento de Fernández Rubio como candidato para Las Rozas, no he dejado de preguntarme, ¿qué le ha pasado a Aguirre por la cabeza para nombrar a un presunto corrupto cabeza de lista en Las Rozas? Hoy, la duda se ha esclarecido. Para la Presidenta, otorgar una licencia a un restaurante de Guadarrama, del cual eres abogado y asesor, dañando al mismo tiempo al medio ambiente, es solamente —y creo que sólo—, para ella, ¡una tontería! Pues bien, quisiera saber cuántas tonterías más permite la Sra. Aguirre habitualmente en su partido, de las que no tenemos ninguna constancia y que, por desgracia, nos afectan a todos. Me preocupa, sobre todo porque se trata de personas que tienen la responsabilidad de trabajar en la gestión pública, sirviendo a los ciudadanos.
En su día entendí que el nombramiento de Rubio era un ejemplo más de prepotencia política. El Partido Popular debe de creerse que en Las Rozas puede hacer lo que quiera, como enviar a un imputado a encabezar su lista a las elecciones municipales, pues es tan sobrada su fuerza que aunque pierda unos pocos votos no dejará de perder la mayoría absoluta en el Consistorio. Espero de todo corazón que se equivoquen y mucho, porque los ciudadanos de Las Rozas son personas informadas que no pasarán por alto semejante osadía y abuso, y más si está en peligro el medio ambiente, por el cual ese partido ya demuestra tener un respeto más bien escaso.
Actualmente el PP intenta, por activa y por pasiva, sacar adelante un plan urbanístico que amenaza claramente la calidad de vida de nuestra localidad. Dicho plan es una barbaridad y solo se podrá llevar a cabo si alguien tiene los suficientes escrúpulos como para dar al traste con el entorno natural que confiere calidad de vida a Las Rozas. Nosotros, desde UPyD, exigimos la retirada del plan, no sólo por considerarlo un terrible atentado ecológico, sino porque es desmedido, innecesario y únicamente favorece la especulación inmobiliaria. ¿Hasta cuándo PP y PSOE van a seguir financiando sus distintas alcaldías con el terreno de todos? Pues si ellos no se atreven a reformar la financiación local, nosotros sí.
Espero que todos los ciudadanos se enteren de qué es, para el Partido Popular, una tontería y busquen, en conciencia, en el panorama político actual, una alternativa que de verdad tenga voluntad de acabar con estos continuos disgustos que aparecen por todas partes y en todas nuestras instituciones. Mi petición es muy simple: por favor, dejen de hacer «tonterías» con el dinero de todos.