Miércoles 27 de julio.- Rosa Diez, diputada de Unión Progreso y Democracia, UPyD, ha apuntado hoy en el pleno celebrado en el Congreso que “el soufflé se ha desinflado y, hoy, todos somos conscientes de que la cumbre de Bruselas no es más que un parche y no la solución de nuestros problemas”.
Y es que, para la diputada, lo que nos ha enseñado esta crisis es que para que el euro sea una moneda fuerte necesita una fiscalidad común y eso requiere una cesión de competencias y soberanía para que Europa sea una Europa política unida capaz de asegurar derechos a todos los ciudadanos. “Hoy el nacionalismo es la ruina para Europa y para España”.
“Señor presidente, usted ha hablado de cómo afecta Europa a España y a los españoles, pero no ha hablado cómo afecta España a Europa. Más Europa necesita una política y un gobierno común, justo lo contrario de lo que tenemos en este momento. Más Europa necesita menos nacionalismo de los Estados miembros. Estas cesiones de soberanía no es posible con los ataques nacionalistas de los Estados miembros”.
Según Diez, es difícil ir a Europa predicando y practicar lo contrario en nuestro país “¿O no queremos romper ahora fiscalidad? El PP apunta maneras a eso mismo cuando está dispuesto a buscar el apoyo de los nacionalistas catalanes o intervenimos las cajas de ahorro que han sido intervenidas por nuestros políticos. Es necesario menos nacionalismo y más cesión de competencias al Gobierno central para que en España gane en competencias”.
Según Diez, España tiene dos problemas: el nacionalismo de los Estados y el periférico y ha recordado cómo el ex presidente francés, Francois Miterrand, ya dijo en su última comparecencia en el Parlamento europeo que Europa es la paz y el nacionalismo es la guerra. “Hoy estamos igual; hoy el nacionalismo es la ruina para Europa y para España y, mientras no lleguemos a estas conclusiones, no podemos pensar en un país mejor”.
Para terminar, la diputada ha aludido a la ministra Salgado y la ha acusado de que ahora pagamos los errores del pasado, cuando en 2008, al aprobar el presupuesto, se concedió más dinero a las Comunidades Autónomas. “Esto ni es ambición de país, ni de Europa. Salvar el euro requiere integración fiscal, cesión de soberanía, precisamente lo contrario de lo que se hace en España y en Europa”.