Rosa Díez volvió a pedir ayer en el Congreso de los Diputados que se abra un debate político serio sobre la fusión de municipios. A juicio de Unión Progreso y Democracia y de cada vez más organismos e instituciones (una de las últimas, el Tribunal de Cuentas) iniciar este proceso es imprescindible para racionalizar las Administraciones Públicas españolas y para construir un Estado económicamente sostenible y políticamente viable. La portavoz de UPyD hizo un llamamiento a la discusión “desprejuiciada” para lograr el amplio consenso que necesitaría una reforma de este calado, reforma que todos los países de la Unión Europea han abordado después de la II Guerra Mundial. ¿Todos? No, España mantiene un mapa municipal de tipo parroquial heredado de las Cortes de Cádiz, y por tanto dos veces centenario. La propuesta, que permitiría un importante ahorro adicional al complementarse con la eliminación de las diputaciones provinciales, se ha encontrado, una vez más, con el rechazo frontal de todos los partidos políticos. Es algo que ha ocurrido en todas los parlamentos donde UPyD ha presentado la iniciativa, como la Asamblea de Madrid, el Parlamento Vasco o el Congreso de los Diputados, donde formó parte de una serie de medidas destinadas a evitar el despilfarro y las duplicidades.
07/03/2012 “El Estado español actual es inviable políticamente e insostenible económicamente”
¿Qué hay detrás de esta aversión a una propuesta que sólo pretende garantizar la prestación de los servicios a los ciudadanos de la forma más eficaz? A primera vista aparecen los consabidos argumentos identitarios: en España, cuando alguien quiere encastillarse en una posición de privilegio político, lo primero que hace es llamar a la unidad de un colectivo fingiendo que se enfrenta a una amenaza exterior. Así funciona el nacionalismo y sus variantes menores.
13/10/2011 “El modelo territorial no es un fin en sí mismo”
Pero lo que hay detrás (del nacionalismo xenófobo y del estrecho localismo) es siempre el interés de una clase dirigente convertida en casta. Los más de 8.000 ayuntamientos que hay en España permiten colocar como alcaldes, concejales o cargos elegidos a dedo a compañeros de partido, familiares o, en el peor de los casos, “amigantes”. En los municipios hunden sus raíces las tramas clientelares que amenazan con convertir nuestro país en una partitocracia, y que favorecen las prácticas corruptas que tanto daño hacen a nuestras arcas, a nuestra imagen y a nuestra moral pública.
15/12/2011 Luis de Velasco a Bartolomé González: “Los partidos no tienen ayuntamientos”
Todo el mundo entiende que si los bancos y cajas españolas no son capaces de garantizar su solvencia ni los depósitos de sus clientes, se impulse un proceso de fusión e integración, incluso aunque se trate de entidades privadas. ¿Por qué se rechaza un proceso similar en el caso de los ayuntamientos cuando se sabe que muchos de ellos están literalmente en quiebra? UPyD ha demostrado en trabajos publicados desde 2010, como El coste del Estado Autonómico, que podría lograrse un ahorro de hasta 16.000 millones de euros al año, un ahorro que además sería permanente, no como los recortes en servicios fundamentales que algún día deberán recuperarse. La reordenación del mapa municipal sí ha sido anunciada por el nuevo Presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, quien gobernará tras el acuerdo de legislatura alcanzado con UPyD, que planteó esta cuestión como un requisito inexcusable para prestarle su apoyo. Así, el partido magenta demuestra que sus compromisos son en firme y que está dispuesto a defenderlos en todo momento y lugar.
16/05/2012 Ignacio Prendes: “Hay que estudiar el mapa local asturiano para propiciar fusiones municipales”
PP y PSOE demuestran su estrechez de miras al oponerse a participar en este debate. Los socialistas, además, demuestran cierta hipocresía, ya que Rubalcaba convirtió la supresión de las diputaciones en una de sus propuestas estrella para las pasadas elecciones generales. Los populares también caen en contradicción porque han abierto la puerta a la reforma - siquiera retóricamente - en algunas de las CCAA que gobiernan (Madrid, Valencia, Galicia...). Al negarse en el Congreso lanzan un mensaje preocupante: si gobernar es elegir, ellos prefieren recortar en sanidad y educación antes que en concejales y estructuras caducas.