Las declaraciones del Gobierno de Raúl Castro acerca de las prisiones cubanas han provocado la dura crítica de Fernando Maura, responsable de política exterior de Unión Progreso y Democracia, que ha tildado de «indecente, el mero hecho de que intenten que nos lo creamos, como si no conociésemos testimonios de primera mano o no hubiera quedado ya demostrado lo contrario desde hace años».
Según recoge el diario Gramma, en las cárceles cubanas «no se fomentan prácticas como la tortura, la corrupción judicial, la discriminación y las desapariciones forzadas, y "nunca" se le ha negado a un ciudadano el acceso a la justicia ni otros derechos fundamentales». En el mismo artículo, el gobierno castrista justifica las evolución histórica positiva que ha seguido el sistema penitenciario en la isla, desde la época de Batista, «en la que imperaban la corrupción judicial y administrativa, el crimen despiadado, los maltratos físicos y la tortura, las desapariciones, la discriminación racial y social y el tratamiento brutal al hombre sancionado».
Maura declaró «aunque llegásemos a admitir que no se producen torturas, y que las prisiones de este régimen son un dechado de salubridad mental y física, el hecho de perder la libertad por pensar diferente que el régimen ya constitye en sí una terrible tortura». «Los Castro pretenden que no veamos la realidad, o que nos empeñemos en no verla, como los niños que se tapan los ojos, pensando que así pueden hacerla desaparecer a voluntad», insistió el dirigente.
El dirigente de la formación magenta concluyó exigiendo que estos «insultos a la inteligencia colectiva» no deberían quedar impunes, refiriéndose a que los gobiernos democráticos de todo el mundo «reaccionen y no dejen de exigir al régimen cubano que debe respetar los Derechos Humanos, pisoteados allí durante más de cinco décadas, alejados de la libertad ni democracia».