elblogdesiguenza@blogspot.com
17 de Octubre de 2011
No podemos decir que sí a unas exigencias que ningunean el dolor de miles, que ponen al mismo nivel al verdugo y a la víctima y no se puede hacer porque no son lo mismo y una injusticia no es buen cimiento para ningun tipo de paz. No nos podemos dejar llevar por la solución fácil, el miedo nunca ha sido buen consejero.