Del blog de Carlos Martínez Gorriarán

Reválidas 2009

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Carlos Martínez Gorriarán, responsable de Comunicación y Programa de UPyD

31 de diciembre de 2008
 

Formar parte de este partido transmite a menudo la incómoda sensación de que se hace realidad ese mal sueño tan común: han perdido tu expediente académico en alguna parte y te obligan a repetir la reválida, o la selectividad, una y otra vez (otros hombres sueñan que deben volver a la mili con cuarenta tacos o más; ignoro que soñáis las chicas en estos casos, se agradecerían confesiones). Nosotros tenemos este año que comienza a las 24 hs. tres reválidas sucesivas, nada menos: elecciones gallegas, vascas y europeas. Y en octubre un Congreso propio, otra prueba. Dado como las gastas con nosotros, que nadie tenga dudas de que cualquier nota inferior a matrícula de honor será considerada una catástrofe por nuestros amables detractores: el comienzo del fin, la confirmación de un fracaso ya previsto desde el principio por su anticipada lucidez de elevados cenizos.
Unas palabras que vienen a cuento, de Jorge Luis Borges:
“En el pasado toda empresa era venturosa. Alguien robaba, al fin, las prohibidas manzanas de oro; alguien, al fin, merecía la conquista del Grial. Ahora, la busca está condenada al fracaso. El capitán Ahab da con la ballena y la ballena lo deshace; los héroes de James o de Kafka sólo pueden esperar la derrota. Somos tan pobres de valor y de fe que ya el happy-ending no es otra cosa que un halago industrial. No podemos creer en el cielo, pero sí en el infierno.” (de “Los cuatro ciclos”, en El oro de los tigres).
Pues no. Contradigamos al gran argentino: hay entre nosotros valor y fe en la capacidad de contradecir el final desastroso ya escrito por otros. Birlaremos las manzanas de oro, mereceremos el Grial. Si una reválida no vale, pensemos que detrás vendrán otras hasta conseguirlo. Probar hasta ganar: es un privilegio ganado a pulso que, bien mirado, desconocen y no pueden usar los resignados, los cenizos, los aviesos, los maledicentes, los intrigantes, los pasivos, los abrumados, los desleales, los enterados, los palurdos, los resabiados, los espabilados, los retorcidos, los obtusos, los amargados, los ya-lo-había-dicho-yo…

Ellos no están llamados a la reválida porque nadie espera nada de su graduación en la lucha por la vida. Tú sí. Feliz año nuevo 2009 a todos los que luchan en la cadena incesante de reválidas de la vida.

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