Aquelarre independentista

La imagen del sábado habla por sí sola. Unos en un profundo silencio, sin cambiar de semblante, sin alterarse, sin aspavientos. Otros, enfurecidos, cabreados, enfadados, pero no contra los terroristas asesinos que intentan acabar con nuestras libertades más básicas y con nuestra democracia, sino que su ira iba dirigida hacia de los representantes públicos del…